miércoles, 15 de febrero de 2012


3.3.5. Regulación del clima.
La tierra está conformada en su mayor parte por el agua de los océanos (más de dos terceras partes de su superficie). Como la mayoría de nosotros vivimos en la tierra, nos es difícil comprender que el agua de los océanos desempeñe un papel dominante en la regulación del clima. Sin embargo los océanos son la mayor fuente de agua en el ciclo hidrológico y la fuente principal de calor para la atmósfera. La evaporación de los océanos proporcionan  a la atmósfera vapor de agua, que cuando se condensa en la atmósfera le proporciona el calor latente de condensación.
 En la regulación del clima global participan todos los sistemas de la naturaleza: la atmósfera y la hidrosfera (sobre todo los océanos), la criosfera (hielo, nieve), la litosfera (la corteza terrestre) y la biosfera. En las últimas décadas, también el ser humano (como causante del aumento en la emisión de gases de efecto invernadero, como el dióxido de carbono y el metano) se ha convertido en un factor que afecta al clima.
 En el sistema climático de la Tierra, el mar cumple una función primordial. La elevada capacidad calórica del agua marina y las particularidades de su balance térmico, como la mezcla de las capas superiores, amortiguan las diferencias de temperatura a lo largo del año. Tanto el sistema de circulación general de la atmósfera como el de los océanos contribuyen, en proporciones similares, al equilibrio térmico entre las latitudes altas y bajas. 
Los océanos tienen un papel vital en el clima, por la capacidad calorífica de las grandes cantidades de agua que almacenan, que les permite absorber enormes cantidades de energía. El contenido calorífico de toda la atmósfera es igual al contenido calorífico de toda la atmósfera es igual al contenido calorífico que tienen sólo 3 m de agua debajo de la superficie de los océanos. Una consecuencia de esta propiedad es el efecto atenuante que tienen los océanos en  el clima de las tierras costeras (cálidas o frías), donde la convención de aire que se encuentra en contacto con la superficie del océano origina corrientes de aire (brisa marina) hacia la tierra por las noches. Pero aún más importante por medio  del movimiento de las corrientes del océano, los océanos son transportadores fundamentales de calor.
Los océanos tienen una alta capacidad para absorber CO2  que es el gas invernadero más peligroso. Los océanos ayudan a moderar la temperatura del aire de la tropósfera, extrayendo cerca de 29% del Co2 en exceso que enviamos a la atmósfera, al quemar combustible fósiles o sus derivados.
Además, los océanos influyen sobre el clima no sólo térmicamente, sino también como parte de los grandes ciclos biogeoquímicos, especialmente el ciclo del carbono que, en forma de dióxido de carbono, es fundamental para la futura evolución del clima. Quien quiera saber hoy cómo será el clima mañana, no puede ignorar los océanos

http://es.wikipedia.org/wiki/Factores_abióticos
http://www.eurekalert.org/staticrel.php?view=uadbcdd040105sp

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